San Isidro Labrador en Membrilla

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San Isidro Labrador nació el año 1082 y murió el 30 de Noviembre de 1172, siendo enterrado en el cementerio de San Andrés. De profesión pocero, se dedicó a la agricultura después de su traslado a Madrid. Estaba casado con María Toribia, Santa María de la Cabeza. Su vida, caracterizada por su especial entrega a la oración, estuvo llena de una extraordinaria caridad al prójimo y repleta de actos milagrosos. Todo ello, unido al casual descubrimiento tras unas lluvias torrenciales de su cuerpo incorrupto en 1212 provoca su devoción por el pueblo de Madrid, que le venera como santo y lo considera su patrón desde esa fecha. Ya en 1589 comienzan los trámites para su canonización. Una curación a Felipe III acelera su beatificación en 1619 por el papa Paulo V y su fiesta queda fijada el 15 de Mayo. 

Gregorio XV canoniza a San Isidro en 1622, pero la muerte del pontífice retrasa su canonización definitiva hasta el año 1724 en el que Benedicto XIII expide la Bula de Canonización de San Isidro "Rationi Congruit". El Papa Juan XXIII estableció el patronazgo de San Isidro sobre los labradores españoles en 1960 mediante la Bula Agriculturam, siendo estos años cuando se intensifica su culto en nuestra población. (Ver Bulas)

Los labradores trajeron la imagen actual de San Isidro, que se guarda en la ermita del Espino, y se comenzó a hacer la romería en el paraje del Peral, con misa y procesión del santo. En esta romería se celebraba un concurso de carrozas, generalmente montadas sobre remolques y de temática agraria, que ha desaparecido en los últimos años.

El año 2001 la celebración vive un punto de inflexión importante: Debido a la confrontación con el Ayuntamiento de Valdepeñas, sobre todo por las condiciones de limpieza en las que quedaba el paraje, la corporación presidida por Antonio Arroyo Villa trasladó la romería al Parque del Espino, una medida que al principio fue objeto de algunas críticas pero que finalmente se consolidó entre los vecinos, que supieron apreciar el sentido más práctico de la medida: cercanía al pueblo, lo que reducía la exposición a la carretera y permitía que toda la población acudiese al recinto a participar de la fiesta y la verbena. Las últimas actuaciones en el recinto Ferial del Espino han contribuido a hacer de este espacio un gran recinto romero, habilitando paseos, instalaciones y servicios públicos. 

La fiesta, organizada desde la Hermandad de San Isidro, ha vivido un importante crecimiento en los últimos años gracias al trabajo de una joven Junta Directiva, extendiendo la celebración de la romería a todo el fin de semana. Durante la semana anterior ya se realizan diferentes actividades y campeonatos deportivos, algunos tan singulares como el campeonato de futbolín, otros vinculados al mundo agrario, protagonizado por el uso de la maquinaria moderna que sustituye aquellos lanzamientos de reja tan peculiares.

Respecto a los actos religiosos, el Jueves previo se inicia el Triduo religioso en la Parroquia que concluye con las vísperas del Sábado, día en el que los vecinos instalan sus casetas en el recinto de la romería y se celebra una verbena. 

El domingo de la romería por la mañana, la imagen del santo se traslada en procesión desde la Parroquia hasta los paseos del Espino, donde se celebra una misa de campaña en el templete de la música, a los pies de la ermita. En la jornada del domingo se están consolidando algunos elementos que enriquecen la celebración, como el uso del traje típico manchego en la procesión; hasta la pandemia, la participación de los pequeños alumnos del curso de manchegas; la aportación musical rotativa de las tres agrupaciones musicales y bandas de cornetas y tambores de la localidad, el matiz solidario que la Hermandad confiere a su verbena, donando la recaudación de la barra a diferentes colectivos sociales... Incluso la recuperación testimonial de las características carrozas de simbología agraria que protagonizaban el desfile de carros y remolques hasta el paraje del Peral. 

En su historia, aparecerán como una triste mención los dos años de silencio provocados por la pandemia del coronavirus, que obligó a la Hermandad de San Isidro y al consistorio local a suspender los actos populares durante el 2020 y 2021.

El año 2022 escribirá una nueva página en la historia de la fiesta en Membrilla: la Hermandad de San Isidro Labrador adquiere la imagen de Santa María de la Cabeza, esposa de San Isidro, que a partir de este momento será coprotagonista de esta popular celebración. Todo ello en el marco de la celebración del IV Centenario de la Canonización del santo.

Tras un intenso día de convivencia en el recinto ferial, una verbena a la noche cierra los actos.- Fdez. Megías.

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