Raúl López de Toro regresa a Membrilla para pregonar su Semana Santa

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El sacerdote Raúl López de Toro regresó a Membrilla para pregonar su Semana Santa. Un pregón 2026 con una enorme carga emocional pues estuvo dedicado a Alfonso Borja Espinar, presidente de la Hermandad de Jesús Nazareno Yacente y Virgen de los Dolores, que falleció en septiembre, demasiado pronto, demasiado joven. Lo narraban en silencio los seis estandartes de las hermandades y cofradías que presidían el escenario con un crespón negro. El propio pregonero lo verbalizó, con la medalla de la hermandad de Alfonso en mano, destacando el trabajo generoso, silencioso y gratuito, que Borja Espinar había realizado por la Semana Santa de Membrilla durante sus años al frente de su cofradía. El pregonero también tuvo un emocionado recuerdo a los sacerdotes que le acompañaron en su paso por la parroquia: Don Pedro Roncero y Don Luis Sevilla.

El acto, mantenido con buen criterio por los jóvenes, dándoles su espacio y su voz en la vida parroquial, se iniciaba con la interpretación de la Saeta a cargo de Enrique Condés.

La presentación de López de Toro estuvo a cargo del pregonero anterior, José Javier Arias, que dibujó un perfil vital del sacerdote, marcado por la relación de amistad que los une desde los años de Seminario.

Don Raúl regaló a sus antiguos feligreses una colección de estampas grabadas en su retina, las más compuestas por recuerdos de su primer encuentro con la vida cofrade de la localidad, tanto en la profunda solemnidad de la liturgia en el templo como en los multitudinarios desfiles procesionales en la calle, desde el Viernes de Dolores hasta la Vigilia Pascual y la Resurrección; muchas otras de su trayectoria como párroco de Santiago el Mayor durante quince años, “los años más importantes de mi vida como cura”. El hilo conductor, la Semana Santa como demostración visible de la invisible gloria de Dios. “Muéstrame tu gloria”.

El pregonero intercaló durante su pregón una reflexión basada en textos de pensadores y filósofos: la importancia de estos ritos y fiestas religiosas para dar sentido, pertenencia e identidad al pueblo; ritos que organizan el tiempo y le otorgan un ritmo narrativo.
Fundamentales en una sociedad actual atomizada, obsesionada con la comunicación digital, sin comunidad verdadera, en la que la crisis de religión no es sino una crisis de atención motivada en gran parte por las redes sociales.

Cerró las intervenciones Alfonso Sánchez Prieto, presidente de la Junta de Hermandades, poniendo simbólicamente un cierre institucional a la etapa de su Junta al frente de la Semana Santa de Membrilla.

Un grupo de músicos pertenecientes a las cuatro formaciones musicales de la localidad completaron el programa de la noche, interpretando las marchas “Callejuela de la O”, “La Esperanza de María” y “Esperanza y Dolor”.

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