Miles de vecinos de Membrilla acompañaron a la Virgen del Espino, en su traslado y Subida hasta la ermita, acto que ponía punto final a los actos religiosos de la fiestas patronales de los Desposorios en la mañana del lunes. Se trata de uno de los acontecimientos sociales más multitudinarios y emotivos de la localidad en una celebración que atesora ocho siglos de historia y que recientemente ha recibido el reconocimiento provincial como Fiesta de Interés Turístico.
El acontecimiento, al igual que sucedía en la Bajada, contó con la inesperada presencia de la lluvia, un hecho que hacía años que no se producía y que aconsejó acelerar el ritmo de la procesión.
Tras la celebración eucarística en el templo de Santiago el Mayor, la Patrona era trasladada hasta su “casa” del Espino en un cortejo singular y único. Forman parte de él no sólo las imágenes de Ntra. Sra. del Espino y de San José, esposos de estos Desposorios tan inusuales, sino un conjunto de entidades que pocas veces se repiten en los festejos nacionales. Destaca sobre todo la presencia del cuerpo de alabarderos, guardia de honor de la Patrona, portando sus bellas y labradas alabardas. También la figura de los Cumplidores, padrinos de esta boda, que de modo tan emotivo han representado este año la familia de Miguel Ángel Bellón y de Salomé Jiménez. Desde los años 70 del pasado siglo, se incorporaron a este cortejo la Reina y Damas de los Desposorios, un emblema de la juventud que participa y suma, que ganó fuerza tras la iniciativa de representar a la Quinta local que cumple los 18 años.

No podía hablarse de Desposorios sin las marchas procesionales que visten la procesión, este año en las notas de la Agrupación Musical Santa Verónica y la Unión Musical de Membrilla, encargada de interpretar uno de los símbolos de esta fiesta en la subida: los Gozos a la Virgen del Espino, himno oficioso de la Patrona, que atesora al menos dos siglos y medio de vida.
Cerraban el cortejo los sacerdotes, encabezados por el párroco Pablo Martín del Burgo, las autoridades y los miembros de la junta provisional de la Cofradía Ntra. Sra. del Espino.
Un intenso aguacero sorprendía a la multitud apenas cruzaba la imagen el umbral de su ermita, lo que provocó inusuales carreras por los paseos del Espino buscando refugio, marcando este Lunes en el anecdotario más reciente de esta centenaria celebración.
La Cofradía de Ntra. Sra. del Espino cerraba así los actos religiosos organizados en torno al culto a la Patrona con una valoración muy positiva, agradeciendo la gran participación de todo el pueblo en los actos celebrados en la parroquia y en las tres procesiones principales, a las que se sumaba el traslado de San José. Desde la Cofradía se hacía un reconocimiento especial a las figuras más representativas de la fiesta, como los Cumplidores o reina y damas, subrayando el gran papel que han desempeñado este año los alabarderos, "no solo por acompañar a la Patrona, sino por toda la ayuda que nos han prestado a la Junta de la Cofradía, preocupándose de que todo saliese bien."
