La imagen de San José fue trasladada en la noche del miércoles 12 desde la ermita del Espino hasta el templo parroquial de Santiago el Mayor, donde permanecerá durante las últimas horas antes de participar en la Bajada de la Virgen del Espino del jueves.
San José fue bajado desde la ermita por los miembros de la Cofradía de Ntra. Sra. del Espino y trasladado en su carroza, precedido por la guardia de alabarderos, los Cumplidores (familia Bellón Jiménez), y numerosos vecinos y vecinas que cada vez más se suman a este sencillo cortejo.
El traslado obedece a la antiquísima costumbre de conferir a la boda de María y José elementos y usos propios de las bodas manchegas, en las que el novio acude a buscar a la novia a su casa el día de la boda, para caminar juntos, rodeados de familiares y amigos, hasta la iglesia donde se celebrarán los esponsales.
San José marcha hasta la parroquia, para volver el Jueves de la Bajada a recoger a la novia y cumplir el protocolo del novio.
Este traslado, que antes se hacía en la más estricta intimidad, se transformó en un sencillo acto religioso en el que ahora pueden participar los vecinos y que dota de mayor protagonismo en los Desposorios a una figura fundamental, que a veces ha quedado relegada por la importancia de la Patrona.
El recorrido se realizó por primera vez bajo las meditaciones del párroco Pablo Martín del Burgo, en sustitución al rezo del Rosario que se realizaba en las últimas ediciones, y contó con la colaboración musical del Grupo Joven de la Parroquia.
