La localidad de Membrilla celebraba a San Isidro Labrador durante el fin de semana con más de dos mil romeros viviendo uno de los actos centrales de la fiesta: la popular romería en el recinto ferial del Espino. La fiesta está organizada por el Ayuntamiento de Membrilla con la importante colaboración de la Hermandad de San Isidro Labrador.
Los días previos habían tenido lugar competiciones populares en el Casino Manchego (juegos de cartas, futbolín) y en la Parroquia se había celebrado el triduo religioso honor a San Isidro.
Numerosos grupos de familias y amigos instalaron sus casetas ya en la tarde del viernes y disfrutaron de dos jornadas de convivencia en torno a la figura del patrón de los agricultores. El sábado, las actividades más destacadas fueron la comida popular a base de caldereta preparada por la asociación local “Harina la que pida”; los juegos populares entre los que destaca el “juego del pañuelo”, uno de los más seguidos y aplaudidos por el público; y la velada musical con DJ.
El domingo, día grande con la procesión en la que los vecinos ataviados con trajes manchegos acompañan a las imágenes de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza hasta el Parque del Espino. El templete de la música fue el epicentro de la Eucaristía oficiada por el párroco Pablo Martín del Burgo que centró su mensaje en la importancia de la vida en familia y la dedicación a los demás, con la figura del santo madrileño como ejemplo. “Lo más valioso que tenemos, que ni se paga ni se vende, es nuestro tiempo y a quién lo dedicamos”, sentenciaba Martín del Burgo.
En el acompañamiento musical estuvieron la Asociación de Coros y Danzas el Rezuelo y la Agrupación Musical Santa Verónica.
La jornada de tarde se vio interrumpida por una fuerte tormenta que dejó sobre el recinto ferial divertidas imágenes de romeros lidiando contra la lluvia, además del precipitado traslado de las imágenes de los santos titulares de la fiesta hasta la cercana ermita del Espino, donde permanecen guardados durante todo el año. Salvadas las incidencias meteorológicas, la romería retomó su ritmo con el agasajo a los hermanos de San Isidro, cerrando con una sesión de DJ y el concierto de Kalanda. El músico natural de Membrilla, uno de los mejores exponentes del flamenco fusión en la provincia, puso el broche de oro a una romería que se saldaba sin incidentes y con un gran ambiente festivo y de convivencia, tal y como subrayaron los miembros de la Hermandad de San Isidro.
